Mujer en Brasil es ordenada a sus 90 años de edad

Rio de Janeiro, Brazil

Maria Ribeiro recibe su certificado de ordenación de parte del superintendente general David Busic y su hijo, el superintendente de distrito Elio Tomaz.

Después de casi 50 años de ministerio y trabajo misionero, Maria Ribeiro recientemente se convirtió en una de las presbíteros con mayor edad en la Iglesia del Nazareno. Fue ordenada por el superintendente general David Busic a la edad de 90 años durante la asamblea de distrito de Rio de Janeiro el 5 de enero.

Aunque su esposo, Luiz Tomaz, fue ordenado en 1988, a María se le concedió el mismo honor en 2019.

"Cuando [escuchó que] la junta de credenciales aprobó su solicitud de ordenación, ella lloró". Dijo su hijo Elio Tomaz, quien ahora es el superintendente de distrito en esa localidad. "Mi madre y yo entramos juntos al salón, y cuando David Busic le impuso manos, fue un momento muy especial para ella y para mí. Fue uno de los días más felices de su vida".

Maria y Luiz nacieron en Portugal, pero se conocieron y se casaron en Brasil en 1954 ya que sus familias decidieron mudarse de Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Llegaron a Nilópolis, una comunidad de 9 kilómetros cuadrados en Río de Janeiro que en ese tiempo no contaba con presencia nazarena.

María comenzó a experimentar dificultades de salud y otros problemas personales, así que decidió buscar ayuda de los "espiritistas" para encontrar alivio a sus problemas, pero no encontró ninguno. Un día asistió a un servicio de oración en una congregación cristiana en la localidad; estando allí sintió que Dios tocó su corazón y en ese servicio  fue sanada de bronquitis. Después de esa experiencia, María visitó la Iglesia del Nazareno donde aceptó a Cristo a través de una vecina llamada Humbelina.

Humbelina también invitó a los dos hijos de Luiz y María a la iglesia, y los llevaba a la Escuela Dominical cuando tenía la oportunidad. Cuando María comenzó a asistir a la iglesia con sus hijos, los misioneros locales Jayme y Carolina Kratz cuidaron con mucho amor a la familia e hicieron un esfuerzo personal para discipularlos.

Luiz, que aún no era cristiano, se mostraba renuente a ir a la iglesia. De la misma manera que María, su caminar en la fe comenzó por desafíos personales. El negocio de Luiz sufrió múltiples robos causándole problemas financieros.

Más adelante, Luiz se vio en medio de problemas de salud y tuvo que someterse a una dolorosa cirugía en su pierna. Después del procedimiento, Luiz y los médicos creyeron que no la superaría. Les rogó a los médicos que lo dejaran ir a casa, ya que prefería morir allí y no en el hospital. Debido a su insistencia, los médicos finalmente lo dejaron ir a casa para que pudiera descansar en paz con su esposa e hijos. Cuando llegaron a casa, pidió que llamaran a Humbelina para que orara por él. Esa noche, Luiz aceptó a Cristo como su salvador, sobrevivió sus aflicciones y más tarde se unió a la Iglesia del Nazareno local con María y Humbelina.

María y Luiz enfrentaron muchas dificultades después de aceptar a Cristo ya que sus familiares no aprobaban su decisión de unirse a la Iglesia del Nazareno. La familia se sintió traicionada por María y Luiz, así que los rechazaron y ridiculizaron por su decisión. Aunque fue muy difícil, decidieron que no iban a mostrar enojo o resentimiento hacia su familia por su maltrato. De hecho, tomaron la decisión de extenderles amor y compasións. Como resultado de la gracia y amabilidad de la pareja, muchos de sus familiares recibieron a Cristo.

"Cuando aceptaron a Cristo, no lo tomé bien", dijo Elio. “[Pero] vi la transformación que ocurrió en sus vidas, especialmente en mi padre. Me hablaban del evangelio, pero me resistía a asistir a la iglesia y, sin embargo, seguirían orando por mí. Un día, Dios me tocó, el Espíritu Santo tocó mi corazón, y confesé mis pecados. Acepté a Jesús en mi corazón".

Luiz y María recibieron el llamado al ministerio e inmediatamente se inscribieron para tomar clases de teología. Después de completar los cursos ministeriales, decidieron servir en su país de origen, Portugal en 2001. Pasaron cuatro años allí ayudando a las iglesias en Algarve, Coímbra y Lisboa. El enfoque de su trabajo en Portugal fue fortalecer las relaciones dentro de la iglesia local. Dirigirían reuniones de oración, invitaban a la gente a la iglesia y se dedicaban a darles seguimiento a los nuevos creyentes.

En 2006, la pareja regresó a Nilópolis y desde entonces se han mantenido activos en el ministerio. Hoy en día, a sus 90 años, María continúa llamando, orando, aconsejando y animando a las personas de su iglesia.

El trabajo que iniciaron Luiz y María continúa con el trabajo de su hijo Elio, quien en 1991 fundó su primera iglesia. Durante su ministerio, Elio plantó dos iglesias más, una de ellas plantó tres misiones más, ahora, esas iglesias han sido oficialmente organizadas. La iglesia que Elio plantó en Nilópolis, comenzó con ocho miembros y ahora tiene más de 900 miembros. Hoy en día hay 15 Iglesias del Nazareno en esa área gracias a la fidelidad de personas como María y Luiz.

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